¿Cómo mejorar el trabajo de tu pectoral?

No todos los músculos responden igual…la genética es un factor DETERMINANTE, sin embargo, la especificidad del entrenamiento puede realizar grandes mejoras en lo que respecta a formación muscular.

Las fibras rápidas tienen gran número de miofibrillas, tienen la capacidad de generar mucha fuerza, pero tienen poca resistencia a la fatiga, se agotan rápidamente. Su fuente energética principal es el glucógeno y tienen predominancia de funcionamiento anaeróbico.

Las fibras lentas tienen abundante sarcoplasma, son ricas en mitocondrias y mioglobina, pero poseen menos miofibrillas, por ende, generan poca fuerza pero resisten a la fatiga, no se agotan con prontitud. Tienen predominancia de funcionamiento aeróbico.

El pecho está compuesto generalmente (aunque varía según adaptaciones individuales) de un 60% fibras rápidas y 40% fibras lentas.

Las fibras rápidas en lo que a hipertrofia respecta, responden mejor a CARGAS ALTAS (es decir entrenamiento de alta intensidad, más cercano a 1RM) y REPETICIONES BAJAS (porque se fatigan rápido), por ende, maximizar la tensión mecánica es la mejor vía de estímulo

Las fibras lentas responden mejor a CARGAS MODERADAS (menos intensas) y REPETICIONES ALTAS (porque se fatigan lentamente), por ende, maximizar el estrés metabólico es la mejor vía de estímulo.

El pecho tiene mayor cantidad de fibras rápidas y por ende el componente mayoritario del entrenamiento debe procurar cierto protagonismo en generar hipertrofia sarcomérica; importante, pero con menor incidencia se debe complementar con trabajo de hipertrofia sarcoplasmática; es decir, en el trabajo de PECHO es importante primero pensar en peso y luego en repeticiones.

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